Ni felices ni para siempre… cuando la relación termina. Por Jimena Beltrán.

Uno de los temas que últimamente ha llegado con mayor frecuencia al consultorio está relacionado con qué sigue después de romper con la pareja.
En esta ocasión me gustaría platicarte de este tema; hoy en día es muy común hablar de inicios y quiebres de relaciones de pareja, se ha vuelto un tema tan conocido, que pasamos por alto las consecuencias que se derivan de un evento como éste; le restamos importancia, minimizamos nuestras emociones y nuestros pensamientos, sin saber qué, un evento así representa una crisis y, una crisis no trabajada ni superada, sólo va coleccionando historias, convirtiéndose en trauma y en la repetición interminable del mismo dolor.


Más allá de las emociones derivadas de la ruptura, como vacío, enojo, desilusión, tristeza, desesperanza y desesperación -sí, hay más- el quiebre del vínculo genera estrés y desestructura, lo que puede generar que la sensación de dolor y malestar nos sobrepasa.


Una ruptura de pareja equivale a la muerte de un ser amado, con la diferencia que, en el caso de la primera, hay una decisión de alguno de los integrantes para que esto termine. Además, cuando comenzamos una relación, las individualidades comienzan a difuminarse para darle entrada a planes y proyectos compartidos, nos empezamos a definir por la relación y por nuestra pareja, somos por y desde el otro.

Es por esto por lo que, cuando nos enfrentamos a esto, hay una pérdida del
sentido de seguridad y una crisis de identidad, si ya no está quién nos define ni nuestro futuro, ¿qué hacemos y cómo seguimos?; el futuro se vuelve incierto, el presente doloroso y el pasado cuestionable. Nos vemos en la posición de reestructurar nuestras vidas y replantear nuestros proyectos, pero ahora sin esa persona, por la que, en un inicio, pudimos cambiar lo que ya teníamos pensado para nosotros.

Desde una postura sistémica podría decir que, en una ruptura de pareja, se
rompen tres, la relación-interacción y cada uno de sus integrantes, que, sin importar el lugar que ocupen, son enviados a un naufragio del cual la salida es reencontrarse y reponerse.


Dejarnos acompañar y pedir apoyo a un profesional de la salud, nos da la
oportunidad de expresarnos libremente sin que minimicen nuestras emociones al respecto, rescatar recursos personales que tal vez no habíamos visto, generar la empatía que nos ayudará a aliviar sentimientos de tristeza y enojo; además de, poder tomar nuestra responsabilidad sin culpa, retomar nuestras vidas y nuestros planes, estar en un lugar seguro en donde lo que digamos y sintamos, será bien recibido.

En caso de que una relación te lleve a caminos indeseables, además de acudir con un profesional de la salud, algunos tips que pueden funcionarte, son:

  1. Date la oportunidad de sentir lo que tengas que sentir. Aunque sean emociones poco gratas, siente, no trates de evadirlas; no lo dramatices, pero tampoco lo minimices.
  2. Escribe todo lo que puedas Compra un cuaderno y escribe lo que sientas, lo que piensas, si no quieres escribir, dibuja, pero recuerda que todo eso es sólo para ti, evita enviar mensajes a la otra persona
  3. Rodéate de personas que te acompañen, no que te limiten o te saquen de la emoción. Es común que las personas no quieran verte tristes, por lo que buscaran distraerte o motivarte a no llorar, hoy ya sabes que necesitas tu tiempo y tu espacio, tus emociones merecen un lugar.
  4. Pon tu distancia, respeta tus y sus tiempos. Aunque exista la posibilidad de seguir en contacto, darse un tiempo es la mejor opción para que ambos puedan acomodar lo que pasó de una manera funcional y amable. Recuerda que los tiempos de cada quién son únicos, no son los mismos.
  5. Perdónate y perdona. El perdón te libera y te ayuda a aprender del dolor, además de poder tener un cambio de percepción que te lleve a tener una mejor versión de ti. El perdón nada tiene que ver con justificar, validar, aceptar, regresar o establecer contacto.
  6. Agradécete y agradece.
    El agradecimiento es uno de los factores más importantes para la
    resiliencia, te ayuda a tomar tu valor y da un equilibrio entre dar y tomar.
  7. Aprende. A pesar de la sensación de desesperanza, una crisis por ruptura deja mucho aprendizaje, desde cómo recuperar tu valía hasta cómo volverte responsable de tu vida

Dado mi recorrido profesional, he tenido la posibilidad de generar una metodología que te permite trabajar la ruptura de pareja desde un lugar amoroso y amigable, de tal suerte, que, te ayudará a romper patrones, a cuidarte y a descubrir cosas que desconoces de ti.


Jimena Beltrán es Psicóloga y Psicoterapeuta individual y de pareja con enfoque narrativo y sistémico. Se ha desempeñado como tallerista en temas de desarrollo humano y pareja. Ha brindado diversos cursos en el área clínica, además de colaborar con distintas instituciones en el área psicosocial. Actualmente cuenta con su marca personal Jimena Bena donde brinda atención personalizada.

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